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viernes, 2 de enero de 2009

El conocimiento en el pensamiento en Francis bacon.


El conocimiento en el pensamiento en Francis bacon.
Por Jesús Moises del Cid Robles.
moisesdelcid@gmail.com

El empirismo es un movimiento filosófico que surge por hacerle frente al racionalismo. Dicho pensamiento tiene su mayor influencia en gran bretaña. Proponiendo el experimentalismo sensualista contra el apriorismo racionalista.
Es decir en sustituir la razón por la experiencia científica. El proceso de inducción sobre la deducción.

Uno de sus mas celebres representantes ha sido el pensador Francis Bacon.

Intento una reinauguración en la ciencia con un volumen enciclopédico en el cual pretendía fundar su sistema filosófico, solo que dicha labor tan solo la pudo concretar a medias, por lo ambicioso del proyecto. Pero con lo que ya había logrado re estructuro dicho proyecto como la división de las ciencias o el novum organum.

En general la metodología baconiana intento una preparación del camino de la ciencia para el conocimiento obtenido por el hombre fuero certero y evidente. Tratando de dar a la filosofía un soporte científico y experimental.

En su novum organum bacon realizo una defensa de la lógica inductiva y una critica a la lógica aristotélica. La cual consistió en señalar que con la demostración deductiva no se aumenta el conocimiento.

El método inductivo parte de la observación de un conjunto de hechos individuales analizados mediante el proceso de la abstracción, proporcionando a alas cosas sus conceptos y precisando las leyes que les son propias.

Pero dicha observación no se basa en los casos observables posibles, sino tan solo en los más significativos que dan una inducción incompleta y no universal.

La certeza obtenida no puede ser absoluta. Pero logra la continuidad progresiva de la ciencia.

En un plano resumió su filosofía en la frase “saber es poder”.

Los empiristas como bacon buscaban una humanidad futura rica y feliz, mediante los beneficios proporcionados por la técnica.


En el plano del conocimiento bacon realizo una crítica acerca de los prejuicios en los que tropieza la imaginación para el proceso del conocimiento a los cuales nombro ídolos.

Los clasifico así:
Ídolos de la tribu.
Ídolos de la caverna.
Ídolos de foro.
Ídolos de teatro.

Los ídolos de tribu: son prejuicios inherentes a la especie humana, como son los errores que ocurren mediante a las malas percepciones que a veces ocurren en los sentidos. Por ejemplo: creer que las estrellas son pequeñas por que las vemos pequeñas. Interpretar hechos humanos según esquemas humano, la explicación mítica de las constelaciones en la antigüedad.


Los ídolos de la caverna: haciendo alusión al mito platónico son prejuicios basados en la individualidad, en las tendencias personales de cada uno, en la absolutización de lo relativo, en considerar que lo habitual es lo verdadero y lo insólito lo falso.

Los ídolos de foro: son los prejuicios que se encuentran en la sociedad, en el lenguaje, y que se transmiten preferentemente a través del sistema educativo.

Los ídolos del teatro: son los prejuicios basados en la autoridad de que algunos hombres gozan en el escenario público.

En bacon se plantea el cuestionamiento de “¿Es posibles evitar los errores del razonamiento inventando un método para evitarlos?

La falacia del intelecto, Bacon propone que los ídolos, los prejuicios, los preconceptos, creencias, suposiciones deforman el intelecto por ello es imperante la adquisición de un nuevo saber. Para la eliminación de los ídolos la cual consiste en la individualización.
Ya que la preconcepción refleja más el modo del conocimiento del hombre que la realidad.

Bien lo expreso Santo Tomás que: “nuestro intelecto no necesita aparte de la luz natural de la razón, de ninguna otra habilidad sobreañadida para en lazar y convenientemente esas especies inteligibles, ya uniéndola, ya separándolas, formando principios como el de no contradicción, o el de identidad, o el de razón suficiente, etc. Esta luz nativa de nuestro intelecto es la única habilidad
Que se requiere para dicha tarea”.

Es pues clara la tendencia que tenemos hacia algo más allá de las explicaciones fenomenológicas fisiológicas y psicológicas. Cuando en dichos aspectos se niega el aspecto espiritual e intelecto como una propiedad inmaterial del conocimiento, es por demás estéril en dichas explicitaciones cuanto se van limitando a no comprender plenamente el aspecto cognoscitivo, aplicando o inventando conceptos por demás complejos y muy aplicados de manera abstracta perdiéndose la explicación del conocimiento en el hombre en una maraña de conceptos y términos que no cumplen ninguna clarificación del conocer humano.

Y es claro como se ve en el tomismo que el conocimiento se lleva a cabo en tres dimensiones tanto en el pensar, en el juzgar y en el percibir siendo estas tres dimensiones los tres modos de conocer del hombre. Pero en la dimensión del conocer se da en su sentido más amplio en el juzgar. Así vemos que el pensar es como una etapa previa del conocer y el percibir es algo que acompaña al conocer.

Y es el aporte en el perfeccionamiento del la explicación aristotélica con los elementos del intelecto agente y el intelecto posible la mayor trascendencia en la explicación del conocimiento humano. Como estos agentes preparan las imágenes desprendiéndola de toda materialidad para que se convierta en un ser espiritual inteligible en acto, mediante el cual se aplican los universales y nos dan la concepción de los mismos objetos que se nos presenten en diversas y distintas formas ya que mediante la inteligibilidad ascendemos a las esencias de las cosas.


O sea que el intelecto del hombre se parece a un espejo que refleja irregularmente los rayos de las cosas, que mezcla su propia naturaleza con la de las cosas, las deforma y las tergiversa.
El error puede provenir de una predilección del individuo. Se afirma falsamente que los sentidos son la medida de todas las cosas.


Aduce bacon que el mal filosofar produce errores; las palabras violentan el intelecto conduciendo a los hombres a innumerables y vanas controversias e invenciones.



Todas las filosofías que han existido fueron creadas y acogidas como fabulas presentadas sobre un escenario y recitadas, produciendo así mundos ficticios desde la escena.

Bacon propone una filosofía de las obras. “el verdadero filosofo es aquel que consigue basándose en su doctrina, transformar el mundo de una manera útil y socialmente positiva.


El método inductivo es el único verdaderamente científico por que esta basado en estadísticas observadas. Ya que la inducción
Es la forma de demostración apoyada por el sentido, controla de cerca de la naturaleza y esta cercana a las obras.

La inducción es un proceso cognoscitivo que a partir del examen de un cierto número de casos particulares llega a formular una ley general, cuyo valor se extiende más allá de los casos considerados.

Se tiene la inducción perfecta cuando se examinan todos los casos en los que un fenómeno puede verificarse, e imperfectamente cuando no es posible dicho examen.

En el primer caso las conclusiones son evidentemente exactas.

En el segundo caso tan solo de un valor estadístico.

El nuevo método debe facilitar instrumentos útiles para la investigación experimental.


La finalidad de la ciencia debe ser la invención no los razonamientos, sino artes lo que importa no es la naturaleza sino la obra.

Lo exagerado de la filosofía de bacon es que lleva encerrar la naturaleza humana a un solo aspecto práctico y social, evadiendo la naturaleza tanto corpórea y espiritual del mismo. Tan solo busca su propuesta como un contraataque a los racionalistas pero también deshecha el legado metafísica de la filosofía clásica. Aventurándose a querer reformar la estructura científica y filosófica con nuevas nociones y conceptos que eviten los argumentos ya definidos y estudiados a través de la historia. Es por lo mismo que tan solo lleva a un carácter mediático del ser humano. Pero aun así con la genialidad que pueda tener la postura baconiana no puede explicar a cabalidad todo el aspecto del fenómeno cognoscitivo ya que las descripción que hace del mismo proceso es superficial es decir tan solo se ocupa de fenómenos medibles y experimentadles. ¿Pero que ocurre de la certeza de aquellas que adquieren un aspecto ulterior. Que se desprenden del aspecto material de los seres?

Es pues tan solo que la explicación del conocimiento humano tan solo es un proceso de etapas mediáticas que no llevan más que a la verificación y medición del mundo que nos rodea. Mas si fuera verdad esto no se lograría una universalización de dichos conceptos por que por lo mismo mediríamos y experimentaríamos siempre cosas ya aprehendidas para no engañarnos a nosotros mismo. Ósea pone a la ciencia sobre una plataforma mudable en la cual nada hay fijo y por ende ya establecido. Sería pues la ciencia no de nociones y seres con causa universal, sino un proceso a infinito de causas mediatas de los seres, lo cual es sumamente absurdo.

Y es que la explicación de los aspectos “espirituales” que son un engaño de epifenómenos producidos por la materia que se han desarrollado de una manera especial, dista mucho de la realidad humana. Ya que el hombre siempre ha reconocido un aspecto espiritual en su vida, lo cual no puede ser explicado por el efecto de engaños fisiológicos ni biológicos de su organismo. Si esto fuera verdad por lo mismo no podría establecer conceptos universales, ni atisbaría el concepto de trascendencia humana. Simplemente los seres humanos obrarían de manera horizontal y mecánica.

Es cierto que se tendría una falsa imagen del hombre si se prescinde de los aspectos y la tendencia espiritual y metafísicas de los hombres. No son solo fenómenos internos sino integridad corpóreo espiritual propio del hombre.
Bien lo explica en los aspectos de la naturaleza humana Leopoldo ramos “la inteligencia y la imaginación no se pueden sustituir por una calculadora”.
“es correcto hablar de una inteligencia artificial. En cambio, no es posible hablar de una imaginación artificial”. Es decir en el proceso cognoscitivo no se explica plenamente si no se toman en cuenta los aspectos espirituales en la naturaleza humana.