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viernes, 31 de agosto de 2012

soy marxista.


miércoles, 29 de agosto de 2012

El Deconstructivismo.





Moises cid.

Dentro de los diversos sistemas de pensamientos filosóficos en los últimos tiempos ha surgido el deconstructivismo método que busca  criticar y desarticular  los pensamientos ya establecidos a fin de rescatar en ellos todo elemento verdaderamente valioso entre las doctrinas filosóficas y desechar los elementos impuros y corruptos del pensamiento ortodoxo.


El cuestionar por muchas vías el pensamiento tradicional. Con el fin de exponer y desatar la tensión interna en la estructura de todo pensamiento establecido, mediante una desviación sistemática a fin de reorganizar la ciencia extirpando falacias y errores que vuelven a cualquier sistema de pensamiento grave y denso, pero sobre todo, inadecuado y obsoleto.


El deconstructivismo busca trascender lo establecido por medio de la crítica  en aquello que se toma por la mayoría como incuestionable. Convirtiendo la ciencia en un dogma cuasi-religioso.


El deconstructivismo busca de muchas formas desordenar y dislocar las bases elementales utilizando  un caos controlado. Con profundo análisis hurga en  los pensamientos, ideas, palabras y conceptos rigurosamente asentados por la tradición.


Es así el deconstructivismo como un sistema de orden desordenado, de pluralidad y diversidad de matices. Que motiva al pensante a una postura mas activa que pasiva. Y que le invita a ejercitar en la critica de  aquello que lee, dice o contempla. Discerniendo y cuestionando lo establecido y que ayuda a drenar los elementos turbios que empañan la claridad en el entendimiento.


“Estamos condenados a tener solo aproximaciones, a caminar tras las huellas de algo que, cuando queremos que sea para nosotros objeto presencial, se nos ha quedado en mero vestigio, traza”.
                                                                                                                                   
                                                                                                                                        Jacques Derrida