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viernes, 27 de febrero de 2009

Filosofas.


Filosofas.
Por Jesús Moises del Cid R.
moisesdelcid@gmail.com

Desde de la antigüedad, ha sido de gran importancia (aunque poco reconocida), la participación de la mujer dentro de la filosofía. Quizá para muchos esto pueda significar una sorpresa por la celebridad y la relevancia de los hombres es manifiesta, también han sido un gran numero de mujeres quienes han participado y se han encaminado al conocimiento filosófico, científico, literario y religioso enriqueciendo el acervo intelectual humano.

Mujeres que se han adentrado en la profundidad del saber y han aportado conocimientos, ideas, propuestas, nuevas formas de planteamiento hacia los problemas. También han renovado, descubierto y difundido a las diversas corrientes de pensamiento que han influenciado a la ciencia y a la sociedad humana.

Desde los albores de la filosofía en la antigua Grecia han surgido personajes femeninos que han tenido participación activa en la difusión del saber humano, he aquí Diotima de Matinea (Maestra del celebre Sócrates), Hypatia de Alejandría, hija del reconocido matemático Teon, quien se convirtió en maestra de matemáticas, filosofía y otras ciencias de la importante biblioteca de Alejandría.

"Reserva tu derecho a pensar, pues incluso equivocarse es mejor que no pensar en absoluto."
Hypatia de Alejandría

Además de estas dos filosofas de la antigüedad se reconoce los aportes de Hiparquia, Asiotea, Artemisia, Clea, Gémina, Anficlea y Edesia. Quienes fueron relevantes en la propagación de la ciencia filosófica.

Mujeres que como muy bien expreso en sus conferencias el ya fallecido Carl Sagan han sido "...un símbolo de cultura y de ciencia", en su tiempo, en el ahora y aun mas en el futuro mientras la humanidad siga cultivando el saber.

En la edad media y el renacimiento son varias mujeres que se desenvolvieron en el ambiente intelectual. Mujeres que representan a estas épocas son Catalina de Siena, Hildegarda de Bingen y Teresa de Ávila.

“El amor más fuerte y más puro no es el que sube desde la impresión, sino el que desciende desde la admiración”.
Catalina de Siena
1347-1380.


Que a pesar de las carencias y obstáculos propios de cada época, se han sabido encumbrar hacia el conocimiento y el saber. Mas por la noble convicción de conocer y defender la verdad, que por el hecho de obtener poder y celebridad. Yendo más allá de las cuestiones superficiales y poco edificantes.

“La verdad padece, pero no perece”.
Teresa De Jesús

Tiempo después siguen surgiendo mujeres que intercambiaron comunicación con celebres filósofos, tal como Isabel de Bohemia. Esta mujer mantuvo un importante intercambio epistolar con René Descartes.

Y asombrosas son las estrategias que ingeniaron algunas intelectuales para introducirse en los ambientes culturales y poder acercase a los medios para estudiar y desarrollar sus estudios como incluso vestirse de hombre. Tal fue el caso de la marquesa de Chatelet.

Aquí en América tenemos a la reconocida sor Juana Inés de la cruz, que desde el ámbito religioso instauro una amplia biblioteca particular y cuyas obras enaltecían la cultura novohispana, tan así que aun es figura relevante en estos tiempos.

“Yo no estimo tesoros ni riquezas, y así, siempre me causa más contento poner riquezas en mi entendimiento que no mi entendimiento en las riquezas”.

Sor Juana Inés De La Cruz


Ya en la edad moderna y postmoderna siguen apareciendo mujeres que se aventuran en terrenos intelectuales con vocación y disciplina, pero con el serio compromiso de lograr la igualdad entre hombres y mujeres por medio de la manifestación de sus ideas con obras excelsas y frases que expresan la profundidad de su pensamiento.

“La luz del pensamiento filosófico no es la luz viviente del sol, sino la claridad”.

María Zambrano
Pensadora, ensayista y poeta española


“El problema de la mujer siempre ha sido un problema de hombres”.

Simone De Beauvoir

Y queda la invitación hecha para todos los jóvenes que se interesen en buscar y reconocer la obra de estas ilustres mujeres. Y más aun, la difusión de su conocimiento para las generaciones venideras. Así como también la invitación al estudio filosófico, el cual esta abierto tanto para hombres y mujeres, aprovechando los grandes recursos sociales, tecnológicos y mediáticos que tenemos hoy. No hay pretexto para no estudiar filosofía.