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domingo, 3 de noviembre de 2013

Deconstructivismo a la mexicana.



El deconstructivismo es la búsqueda de la ruptura entre la intención del pensante con el significado de lo que expresa. La contradicción latente en la argumentación  del sujeto pensante.


El deconstructivismo lo podemos encontrar de manera divertida en la comedia mexicana en Cantinflas, Chespirito y Tin Tan. Quienes en sus escenificaciones dan puntilla contra la formal y lo clásico en el desenvolvimiento social, científico y espiritual.



La irreverencia permite explorar a producto de carcajada la ambigüedad humana en la solemnidad externa y la ligereza interna del ser social. La denuncia del doble discurso con el que se intenta disfrazar la conducta humana con la verdad. La ruptura lógica en la credulidad y la superficialidad en la mayoría de las personas. Ya sea por ignorancia o por ligereza de convicción propia.





miércoles, 23 de octubre de 2013

JURAMENTO HIPOCRÁTICO.

JURAMENTO HIPOCRÁTICO.
(versión original 500 a. c.) 




“Juro por Apolo médico, por Esculapio, Higia y Panacea y pongo por testigos 
a todos los dioses y a todas las diosas, cumplir según mis posibilidades y razón el siguiente Juramento: 

 Estimaré como a mis padres a aquel que me enseñó este arte, haré vida común con él y si es necesario partiré con él mis bienes; consideraré a sus hijos como hermanos míos y les enseñaré este arte sin retribución ni promesa escrita, si necesitan aprenderlo. Comunicaré los principios, lecciones y todo lo demás de la enseñanza a mis hijos, a los del maestro que me ha instruído, a los discípulos regularmente inscriptos y jurados según los reglamentos, pero a nadie más. 

 Aplicaré los regímenes en bien de los enfermos según mi saber y entender y 
nunca para mal de nadie. No daré a nadie, por complacencia, un remedio mortal o un consejo que lo induzca a su pérdida. Tampoco daré a una mujer un pesario que pueda dañar la vida del feto. Conservaré puros mi vida y mi arte. No extraeré cálculo manifiesto, dejaré esta operación a quienes saben practicar la cirugía. 

 En cualquier casa en que penetre, lo haré para el bien de los enfermos, 
evitando todo daño voluntario y toda corrupción, absteniéndome del placer del amor con las mujeres y los hombres, los libres y los esclavos. Todo lo que viere u oyere en el ejercicio de la profesión y en el comercio de la vida común y que no deba divulgarse lo conservaré como secreto. 

 Si cumplo íntegramente con este Juramento, que pueda gozar dichosamente 
de mi vida y mi arte y disfrutar de perenne gloria entre los hombres. 
Si lo quebranto, que me suceda lo contrario.” 




Una fórmula para hoy del Juramento de Hipócrates


YO JURO en la presencia del Todopoderoso y delante de mi familia, mis maestros y mis colegas que, según mi capacidad y mi juicio, guardaré este Juramento y cada una de sus Cláusulas:

TENDRÉ a todos los que me han enseñado este arte el mismo afecto que a mis padres, y con su mismo espíritu y entrega impartiré a otros el conocimiento del arte médico. Con diligencia seguiré al día los avances de la Medicina. Sin discriminación y en la medida en que ello no ponga en peligro la atención que debo a mis otros pacientes, trataré a todos los que soliciten mis servicios y buscaré, cuando así lo requiera el beneficio de mi paciente, el consejo de colegas más competentes.

SEGUIRÉ el método de tratamiento que, según mi capacidad y juicio, me parezca mejor para beneficio de mi paciente, y me abstendré de toda acción dañosa o malintencionada. Nunca prescribiré ni administraré a ningún paciente, aun cuando me lo pidiere, una medicina en dosis letal, y nunca aconsejaré cosa semejante; ni haré nada, por acción u omisión, con el propósito directo y deliberado de acabar con una vida humana. Tendré el máximo respeto a toda vida humana desde el momento de la fecundación hasta el de la muerte natural, y rechazaré el aborto que destruye intencionadamente una vida humana única e irrepetible.

CON PUREZA, SANTIDAD Y BENEFICENCIA dirigiré mi vida y practicaré mi arte. A no ser que sea necesario para la prudente corrección de un peligro inminente, nunca trataré a mis pacientes ni haré ninguna investigación sobre ningún ser humano sin el válido consentimiento informado del sujeto o de su protector legal pertinente, con tal que la investigación tenga por finalidad la mejora de la salud de ese individuo. A cualquier lugar al que vaya a atender a los pacientes, iré para beneficio de ellos, me abstendré de toda acción voluntaria maliciosa o abusiva, y jamás seduciré a ningún paciente.

TODO LO QUE, CON OCASIÓN de mi práctica profesional o sin relación con ella, pueda ver u oír de la vida de mis pacientes y que no deba ser divulgado, no lo diré a nadie, consciente de que de todo ello deberé guardar secreto.

MIENTRAS GUARDE inviolado este Juramento, que se me conceda disfrutar de vida, y practicar el arte y la ciencia de la Medicina con la bendición del Todopoderoso y el respeto de mis colegas y de la sociedad. Pero si quebrantara y violara este Juramento, que lo contrario sea mi destino.

facultades de ciencia medicina y farmacia de la universidad de navarra.

domingo, 6 de octubre de 2013

El hombre y la muerte según el Tao.



30.-...Si el hombre empieza a enfermarse y a marchitarse en la flor de su vida, es porque no ha vivido en 
armonía con Tao. La vida de tal persona en la Tierra 
se acaba antes de tiempo.

33. Aquel que conoce a las personas es razonable. Aquel que se conoce a sí mismo es iluminado.21 Aquel que puede conquistar a los enemigos es 
fuerte. Aquel que se ha conquistado a sí mismo es 
poderoso.

Aquel que tiene abundancia material vive acomodadamente. Aquel que actúa con gran perseverancia posee la voluntad. Pero aquel que consiente 
sus caprichos es débil y tonto.


Aquel que ha alcanzado la Unión con Tao y no 
la pierde ha alcanzado la Existencia Superior. Y después de la muerte de Su cuerpo, esta Persona continúa viviendo en Tao volviéndose verdaderamente 
Inmortal.

50. La gente nace y muere en la Tierra. De 
cada diez, aproximadamente tres continúan luego 
la existencia paradisíaca; tres van por el camino de 
la muerte al infierno y tres son aquellos que no han 
progresado en el desarrollo del alma debido a su 
apasionamiento por los asuntos terrenales.


Aquellos Que han aprendido la verdadera vida, 
caminando por la tierra, no tienen miedo de rinocerontes ni de tigres y, entrando en una batalla, no tienen miedo de los soldados armados. El rinoceronte 
no tiene donde clavar su cuerno en estas Personas; 
el tigre no tiene donde poner sus garras sobre Ellas 
y los soldados armados no tienen donde golpearlas 
con sus espadas. ¿Por qué es así? Porque para tales 
Personas, la muerte no existe.


74. ¡A aquel que no teme a la muerte, no tiene 
sentido amenazarle con la muerte!

Con todo, quien amenaza a los demás con la 
muerte, deleitándose con esto, será derrotado.

El asunto de la vida y de la muerte es manejado 
exclusivamente por Tao. ¡A nadie más le compete 
hacerlo! Y aquel que se atreva a tal cosa sólo se hará 
daño.


76.- . El cuerpo del hombre al nacer es tierno y 
flexible, pero se endurece después de la muerte. Todas las plantas también son tiernas y flexibles al nacer, pero se secan y se vuelven frágiles después de la 
muerte.


Un gran árbol no resistirá a la tormenta o será 
cortado por hacha. Lo flexible y tierno tiene una ventaja en este caso.
Quien es tierno y flexible marcha por el camino 
de la vida. Quien es grosero e inflexible marcha por 
el camino de la muerte.



79. Después de una gran perturbación emocional, quedan sus consecuencias. Por lo tanto, la 
tranquilidad puede ser considerada como un bien.
Y es por eso que la persona sabia presta juramento de no condenar a nadie.
Las personas buenas viven según esta regla. Las 
personas malas, no.
El Tao Primordial está siempre de lado de las 
personas buenas.





extracto del Lao Tsé
TAO-TE-CHING


viernes, 27 de septiembre de 2013

Una tenue sombra existencial.



Moises cid

Jugamos a ser libres, en un mundo de apariencias. Con la habitación  llena de fantasmas, tomamos roles sociales sin pizca de humanidad. Maniquíes de sentimientos acartonados.


No me daba cuenta que debía  estar despierto, hasta que me lo advirtieron.  La vida pasaba como una novela de la tarde, rutinaria ficción de una pasión ajena que disfrutaba no siendo mía. Mientras los sucesos transcurrían,  bebía café tranquilamente.  El mundo giraba y yo dentro de mi caparazón no percibía los cambios. Un día salí y ví que todo había pasado.


Fingiendo ser feliz en una sociedad de doble discurso al final de cuentas no ganas nada. La gran farsa.


Son mas felices quienes menos se esfuerzan en serlo, simplemente fluyen.


Debes jugar con las cartas que tienes, mientras que llegan mejores alternativas.  La gente deambula juzgando lo ajeno y evadiendo lo propio, es lo mas fácil y lo mas  ocioso. Trabajar en uno mismo es lo que trasciende. Dejando atrás las sombras en la vieja caverna platónica.


La mayoría baila al mismo ritmo y unos cuantos contemplan la fiesta bebiendo de su tarro personal. Los niños juegan mientras pueden serlo, para después acatar un papel que no les corresponde. Se alimentan y se educan en alguien que realmente no quieren ser.


Con algarabía lanzamos birretes al aire en ceremonia de graduación. Pero tan solo es el primer paso en el mundo, no hemos logrado nada. La burbuja académica estalla tras el día siguiente en la búsqueda de un empleo y de saturarse de deudas y responsabilidades. Eres alguien mientras el crédito no se detenga, sigues jugando mientras tengas fichas.


Cuando la verdad es evidente no es necesario saturarse de razones. Quien busca demasiadas explicaciones termina abrumado. Con el seso congestionado y las manos temblorosas.


El brillo de la juventud termina en una tenue sombra en los ojos. Mirando al mundo como un pequeño extraviado, retornando a la vulnerabilidad y la dependencia con pueriles tropiezos.




viernes, 20 de septiembre de 2013

La aventura filosófica.




Moises del cid.


Muchos preguntan sobre la verdad de las cosas, pero a la mayoría se les pasa la curiosidad y vuelven a sus juegos.  Viajeros de ocasión que abandonan la aventura  antes de salir del pueblo,  el saber implica convicción.


La carga puede ser pesada o puede ser ligera según la resolución de tus pensamientos.  Pero al final la recompensa vale la pena, la congruencia y la claridad son las joyas que avalúan tus progresos.


 El salir de la caverna deslumbra con la luz del día. Nuestros ojos tardan en adaptarse, pero cuando ello ocurre, se admira el paisaje universal. Por la noche hay estrellas, por el día los caminos y el sol. Y  no faltan temporales que atasquen nuestros pasos y nos mantengan esperando el momento oportuno para salir de allí. Sí el saber fuera fácil cualquiera pensaría.


Los títulos y reconocimientos son reflejos sociales que poco definen quien eres. La esencia de ti mismo se devela en la ultima exhalación vital. Ya de viejo te das cuenta de que no eres ni tu nombre. El sabio se percata  que la mayoría de los hombres no saben,  solo creen saber.


Hay quienes hacen ciencia de lo accesorio, especulan solo del artificio ornamental,  lo externo. Pero  cuando el agua les llega a las rodillas corren a la orilla por no saber nadar. Y  lo peor es que no desean  aprender ni a zambullirse. Así  ¿como pretenden refrescar ideas y encontrar nuevos parajes intelectuales?  cuando no dan oportunidad para salir del confort de lo conocido. Puro ruido y pocas nueces, se quedan con las cascarás por no buscar frutos nuevos.


La vida es de los intrépidos, recitan los poetas.  El saber es de quien lo busca, olfateando paginas como ratón de biblioteca, andando caminos y remendando zapatos viejos con nuevas ideas.  Tus pasos te llevan al saber que te corresponde. Desechas el lastre, tan solo vagas con una bolsa como equipaje por que lo voluminoso entorpece la marcha.


  Para mirar las estrellas se debe conocer el suelo que se pisa, para no tropezar como el de Mileto.  La verdad en ocasiones sabe a cicuta y soledad.  El destierro de los justo por amor a la sabiduría y su vuelta triunfante en el  regreso a la vieja atenas. El saber como un fenix que perece y renace de sus cenizas a traves de los ciclos humanos. Hombres que su saber los convirtió en inmortales.


“Vuelve sobre tus pasos cuando te des cuenta que has errado en el camino”.  Es de fuertes reconocer el error y remediar lo dañado. No hay ser humano infalible, quien no haya metido la pata que lance el primer zapato. Por que duele reconocer la falta y se requiere vencerse a sí mismo para restaurar lo equivocado.


“Si no tienes verdad que te alumbre siempre andarás entre sombras”. Cualquier banquete te sabra desabrido y el vino te será amargo. Si no ejercitas quien eres  ¿como te reconocerás a ti mismo?


La información es como una madeja que al deserredarlas se vuelve conocimiento. El  fin del conocimiento es conocer sin perderse en explicaciones. El mejor aliado del saber es la sencillez.


Aunque no se alcance el saber total siempre lo que se recauda nos deja beneficiados. Por que la apatía es como quedarse dentro del cascarón por miedo o pereza de eclosionar. Con la ignorancia se vuelve  como las aves enjauladas, presas y viviendo de migajas, sin conocer el esplendor de sus alas.




Trastorno.
Moises cid

Seguir el conteo de los segundos
En un reloj que marcha hacia atrás
La secuencia reversible
De una vida que se atrasa.

Liquidas mañanas se escurren entre momentos
En este lugar se vive un tiempo indefinible
Un trastorno espacio temporal
Resquicio anárquico del universo.

La comida sabe a hambre y el agua sabe a sed
Vivimos como anoréxicos existenciales
Somos chispas de una vela que se apaga
La ciencia del caos, sin sentido ni causa.

Lo que parece bien esta mal
lo justo resulta injusto
de poco nos sirve la luz
cuando no se busca la claridad, somos ajenos al día.

El universo como campo de juegos
Manipulando juguetes espaciales
Con la habitación desordenada
Y la tarea inconclusa.


jueves, 5 de septiembre de 2013

Quemar libros sin cerillas ni fuego.




Fragmento del prefacio de Ray Bradbury, Febrero de 1993
novela Farenheit 451.



"Sólo resta mencionar una predicción que mi Bombero jefe, Beatty, hizo en 1953, en medio de mi libro. Se refería a la posibilidad de quemar libros sin cerillas ni fuego. Porque no hace falta quemar libros si el mundo empieza a llenarse de gente que no lee, que no aprende, que no sabe. Si el baloncesto y el fútbol inundan el mundo a través de la MTV, no se necesitan Beattys que prendan fuego al kerosén o persigan al lector.






Si la enseñanza primaria se disuelve y desaparece a través de las 
grietas y de la ventilación de la clase, ¿quién, después de un tiempo, lo sabrá, o a quién le importará?



No todo está perdido, por supuesto. Todavía estamos a tiempo si evaluamos adecuadamente y por igual a profesores, alumnos y padres, si hacemos de la calidad una responsabilidad compartida, si nos aseguramos de que al cumplir los seis años cualquier niño en cualquier país puede disponer de una biblioteca y aprender casi por osmosis; entonces las cifras de drogados, bandas callejeras, violaciones y asesinatos se reducirán casi a cero. 



Pero el Bombero jefe en la mitad de la novela lo explica todo, y predice los anuncios televisivos de un minuto, con tres imágenes por segundo, un bombardeo sin tregua.

 Escúchenlo, comprendan lo que quiere decir, y entonces vayan a sentarse con su hijo, abran un libro y vuelvan la página".